miércoles, 27 de enero de 2010

Lo que los haitianos necesitan oír

Desde Puerto Príncipe siguen llegando historias sobre el papel de la radio en las difíciles condiciones tras el terremoto. Internews, una organización no gubernamental creada en 1982, está desde hace unos días en Haití. Con más voluntad y experiencia que medios (un micrófono y un ordenador mac funcionan en una habitación como improvisado estudio) han conseguido sacar adelante un proyecto para grabar en creole emisiones con información de emergencia que luego hacen llegar a las dos docenas de emisoras que han logrado volver a estar en el aire en Puerto Príncipe.

El arte de hacer radio reproduce la reseña es de Idoya Noain, enviada especial de elPeriódico.com:

Suele decirse que la información es poder. En Puerto Príncipe, hoy, es un salvavidas, y hacerla llegar a los haitianos es fundamental. Porque hay noticias que se pueden usar. Y aunque no sea fácil hacerlas llegar, es, ahora más que nunca, vital.

La tele en Haití siempre ha sido cosa de élites, de quienes pueden pagarla, de esos en cuyas ventanas se montan aglomeraciones de gente intentando divisar un destello cuando se retransmite, por ejemplo, un partido de fútbol. Le Nouvelist, uno de los dos diarios (junto a Le Matin) que solía publicarse en la capital, alcanzaba a 10.000 lectores en una ciudad de dos millones de habitantes donde el analfabetismo es una extendida lacra. Y por eso hoy la radio, como siempre, es el vínculo de unión de incontables haitianos con la realidad.

Seguir transmitiendo y seguir oyendo no ha sido fácil en una ciudad que sigue sin más electricidad que la de generadores; donde el combustible para alimentarlos no es ya difícil de conseguir, pero es caro; donde entre las víctimas hay periodistas y donde muchos oyentes han perdido no ya el aparato de radio o el dinero para las pilas, sino todo. Pero algunos lo han conseguido. Y está en marcha un esfuerzo por hacerse escuchar.

Improvisado estudio
La primera emisión fue de nueve minutos y todo lo que se contaba era lo que los haitianos necesitan oír. «Cómo conseguir ayuda médica, agua, donde dormir», cuenta Yves Colon, profesor de Periodismo en la Universidad de Miami que trabaja con Internews y lleva aquí cuatro días. Habrá tiempo para hablar de política, pero ahora no.

Sus palabras cobran sentido en el campo de golf, donde los militares estadounidenses han repartido 800 radios de dinamo o solares (inventadas por Sudáfrica para mantener informada a una población también azotada por la pobreza) entre algunos de los 50.000 habitantes de este campamento de desplazados. Aunque los militares dieron prioridad a los hombres, mujeres como Laurat se han hecho también con los aparatos. Y esta mujer de 35 años, se aferra a su radio, en su caso roja, aunque las hay de verde lima, amarillas, negras, azules. «Escucho todo lo que dicen, es buena información, pero no he podido ir a ninguna parte aún», contaba ayer. Queremos las noticias.

En situaciones de emergencia es la falta de información la que potencialmente genera violencia, cuenta Jacobo Quintanilla, el español coordinador humanitario de emergencia en Haití para Internews, que pelea para que las comunicaciones entren en cualquier estrategia de reacción ante un desastre.

El empeño de este grupo es particularmente intenso en el caso de Frederick Alexis, periodista haitiano que tuvo que rescatar a su esposa, también periodista, del edificio de la emisora. Siete horas después del terremoto lo consiguió. Salvó también a otros en el camino entre los escombros hasta su mujer, pero en algún caso, como el de su compañero Ronald, no lo pudo lograr. «Vi la vida salir de su cuerpo», dice.

domingo, 24 de enero de 2010

La radio, reina de Haití

La radio es la reina del país más pobre del mundo, escribe desde Puerto Príncipe la periodista Mercedes Gallego, enviada especial de la agencia The Associated Press (AP). Cita a Jacobo Quintanilla, coordinador en Haití de la ONG Internews Network, para quien «la información salva vidas y es tan importante como proveer comida, agua y techo». Este despacho de prensa, reproducido por varios medios de prensa escrita del mundo, reconoce el papel de la radio como facilitadora social en casos de tragedias como la que vive Haití.

Gallego dice que la capital haitiana está llena estos días de imágenes irónicas que brotan por capricho en las tragedias, pero el campo de golf de Pétionville es una de las más surrealistas. No sólo porque está construido en pendiente sin una brizna de verde, ni porque en sus laderas acampan 50.000 personas desde el terremoto del día 12, sino porque ahora los sin techo llevan pegada a la oreja radios de colores.

Lo que sigue es la reproducción textual de su artículo:

Rojas, verde fosforito, azul cielo... Son pequeñas y modernas, con placas solares para el día y una manivela plegable para la noche. Los que no tienen ni ropa para cambiarse dormitan en la puerta de sus improvisados sombrajos con la radio pegada a la oreja y a veces un niño en las rodillas. «¿Radios?, ¿nosotros?», repite sorprendido un soldado estadounidense cuando se le pregunta por los aparatos repartidos. «¡Pero si eso es lo que querríamos nosotros! Una radio para escuchar música».

En cajas de la Cruz Roja
A él no le suena, pero en su base el capitán Zamorano confirma la información: 800 radios que llegaron en cajas de la Cruz Roja. Se repartieron en mano a los hombres del campamento, y antes de que las dos reporteras españolas le lancen una mirada de suspicacia se apresura a añadir: «Pero si alguna mujer venía a pedírnosla también se la dábamos».

A priori no parece un bien de primera necesidad para quienes mendigan agua y comida, pero Jacobo Quintanilla, coordinador en Haití de la ONG Internews Network, corrige esta falsa percepción. «La información salva vidas y es tan importante como proveer comida, agua y techo», asegura. «¿De qué te sirve que se esté dando agua si no sabes dónde ir a por ella?». En 7 minutos al aire, por 14 emisoras, han desmentido oficialmente el rumor de un toque de queda, han contado cuándo abrirán los bancos, cuáles serán los puntos de distribución de agua y comida al día siguiente, qué hospitales proporcionan atención médica y cómo evitar que prendan las epidemias en los campamentos de desplazados.

Los estadounidenses de la 82 división de paracaidistas, que conocen las tragedias del 11-S y el huracán Katrina, tienen en mente otro uso igual de loable para las radios: «Supimos que las emisoras locales estaban dando información de gente desaparecida y pensamos que oyéndola podrían reencontrarse con sus seres queridos».

Las emisoras operan en un par de horas al día
Unas cuarenta emisoras sacudían las ondas de la capital haitiana antes del terremoto del día 12, pero hoy poco más de la mitad opera en situación de emergencia, a veces un par de horas diarias. Cuando la tierra bramó, muchas de estas oficinas se desplomaron físicamente y aplastaron entre sus escombros a los periodistas que trabajaban dentro. Las que aguantaron la embestida se quedaron sin corriente eléctrica, e incluso las que tenían un generador se vieron forzadas a racionar el combustible. Diez días después, sólo han reabierto el 30% de las gasolineras.

En esos primeros días en que los tejados de las casas bloqueaban las calles y los muertos se apilaban en las esquinas, la radio francesa transmitía desde París los Globos de Oro, que en esas circunstancias dantescas resultaba tan surrealista como el campo de golf de Petion Ville repleto de chabolas, o los modelos de Hugo Boss frente al desmoronado Hotel Montana.

Un irónico contraste de dos realidades tan distantes que disparaba la frustración de un país olvidado de la mano de Dios. Ese abismo en las ondas es el que ha salvado estos días Internews, junto a las agencias humanitarias y periodísticas agrupadas en Communications with Disaster Affected Communities (CDAC), que proporciona la información práctica a los damnificados.

Camino a la recuperación de la vida diaria
Es un peldaño más hacia la normalización. El lunes aparecieron las frutas y verduras en las mantas de la calle, el martes las bolsitas de agua en los semáforos, el miércoles dinero fresco en las casas de transferencia y policía para custodiarlo, el jueves Internews entregó a once emisoras de radio local su primer programa en criollo en respuesta a la crisis, el viernes brotó el pan «a gogó» en las esquinas y el sábado abrieron los bancos. Al séptimo día los camiones de basura que habían triturado cadáveres por las calles volvieron a su labor de siempre, empezando por las montañas de basura que se han acumulado junto a los casi 600 campamentos espontáneos identificados por el Gobierno.

El de Pétionville, el más grande de la ciudad, está custodiado por estadounidenses.

miércoles, 20 de enero de 2010

Signal FM, la crucial radio haitiana

Es común ver a sobrevivientes deambulando por las calles polvorientas y fétidas de Puerto Príncipe, con una radio a transistores pegada a la oreja. Sintonizan Signal FM, de Puerto Principe, la única radio de la ciudad que ha transmitido sin interrupciones durante y después del terremoto. Su edificio, equipos y antenas no sufrieron daños, y la emisora es una fuente de información crucial desde el temblor de magnitud 7 que destruyó a Haití el martes 12 de enero.

Foto tomada de la web de Signal FM

La periodista Tamara Lush, de la agencia The Associated Press (AP), relata en su despacho, cómo la persona que llamaba desde Boston estaba desesperada.
Acababa de recibir un mensaje de texto de una amiga atrapada bajo los escombros de una escuela en Puerto Príncipe y tenía que comunicarlo a los socorristas, al gobierno haitiano, al mundo.

Llamó al lugar indicado: Signal FM
Día y noche, periodistas y locutores leen nombres de personas desaparecidas y noticias sobre tiendas abiertas y celebridades muertas, mientras reciben las llamadas frenéticas y correos electrónicos del país y el mundo.

Según la reportera, afuera, multitudes atestan la playa de estacionamiento, con notas escritas a mano en las que suplican a los anunciantes que lean los nombres de familiares desaparecidos o lugares que necesitan alimentos con desesperación.

"La estación de radio es la vida de la gente ahora", dice Roselaure Revil, una haitiana que dirige el programa de auxilios de una iglesia a la que se le han agotado las existencias de alimentos, agua y ropa. "Sin la estación de radio, el país está muerto. Sin la radio, no podemos comunicarnos. No tenemos nada".

Antes del terremoto, la radio era el medio de comunicación más usado. Se calcula que la mitad de los haitianos son analfabetos, por lo que no pueden leer los diarios, y la falta de electricidad en muchos hogares significa que no hay televisión.

Foto de la agencia AP

La ausencia de gobierno vista desde la radio
Emisoras como Signal FM, que transmite a todo el país desde el barrio de Pétionville y a través de la Internet, también ponen de relieve la ausencia de gobierno. El presidente René Preval no le ha hablado en vivo al país desde el desastre, y sólo envió una cinta grabada con sus declaraciones a Signal FM al día siguiente del temblor.

"Las estaciones de radio mantienen unido al país", señala Carla Bluntschli, una estadounidense que vive en Haití desde hace 25 años. Acudió al estudio de Signal FM el martes para enviar un mensaje sobre su vecino, que carece de alimentos y agua. "En un sentido, reemplazan al gobierno".

Los comunicadores de Signal FM escuchan los pesares de la ciudad, reciben los mensajes de los necesitados o los abrumados por el dolor.

La persona que llamó de Boston no sabe si alguien trató de salvar a su amiga. La radio transmite los pedidos de ayuda, pero no tiene tiempo ni medios para averiguar qué sucede después.

"Yo le digo a la gente aquí, no dejen de trabajar", señala Mario Viau, dueño y director de la emisora. "Cuando dejas de trabajar, te pones a pensar".

sábado, 16 de enero de 2010

El dolor de Haití desde la radio

Se sabe que con el terremoto Haití quedó prácticamente incomunicado. Se interrumpieron todas las líneas telefónicas, aunque continuaron funcionando las conexiones de Internet, a tal punto que la red llegó a reemplazar la función del teléfono. A algunos medios de prensa internacionales les ha sido difícil ponerse en contacto con gente en Puerto Principe. Pero algunas radios dominicanas cercanas a la frontera han servido de puente.

Si Internet reemplazó la función del teléfono y a menos de una hora después de ocurrido el sismo, Twitter se vio colmada de informes y fotografías de la zona, la radio no se quedó a atrás. Es el caso de Radio Marién, que ha colaborado con Radio Nederland desde Dajabón, en la frontera norte de República Dominicana con Haití.

Pulse sobre el logotipo de la izquierda para escuchar la entrevista realizada por Beatriz Díez, en La Matinal de Radio Nederland, al Padre Perdomo Montalvo, director de Radio Marién.

Haga click sobre la imagen de la derecha y escuche algunos de los testomonios de haitianos en la programación de Radio Marién (mp3).

Radio Marién propicia una relación cada vez más positiva con los hermanos y hermanas de Haití. "Trabajamos, junto a otros muchos, para que esta relación se base en la legalidad y la transparencia, apreciando la diversidad cultural. Fomentamos el desarrollo humano fronterizo enfatizando la educación, el flujo migratorio legal y una relación comercial dinámica", dice su página web.

Se trata de una radio dominicana que forma parte de la Unión de Emisoras Católicas (UDECA), y tiene varios programas en red, cubriendo prácticamente todo el país. Hace más de 20 años que Radio Marién es miembro de la Asociación Latinoamericana de Educación Radiofónica (ALER).




sábado, 9 de enero de 2010

Concursos desmedidos

Con tal de captar la atención de la audiencia, algunos medios inventan concursos desmedidos que pueden acarrear situaciones lamentables. Es el caso de una joven estadounidense de 28 años, que murió hace dos años tras beber 7,5 litros de agua para conseguir una videoconsola Wii. Los organizadores de tan macabra competencia no tuvieron en cuenta que la intoxicación por exceso de ingesta de agua altera el equilibrio de los electrolitos.

Un despacho de Europa Press, fechado en Estados Unidos señala que, a finales del 2009, un tribunal de California ha condenado a la referida radio local y a su responsable a indemnizar con 16 millones de dólares (unos 10,4 millones de euros) a la familia de una mujer que participó en un concurso de la emisora, que consistía en beber la mayor cantidad de agua sin ir al baño.

El suceso, ocurrido en 2007, comenzó cuando Jennifer Strange, madre de tres niños, se decidió a tomar parte en el concurso, en el que los participantes recibieron botellas de agua de 225 mililitros que debían beber cada 15 minutos sin poder ir al baño.

Descenso de sodio en la sangre
Como ya apuntaba en los inicios de esta nota, según los expertos, la intoxicación por exceso de ingesta de agua puede alterar el equilibrio natural de los electrolitos en el organismo, y producir hiponatremia o descenso de sodio en la sangre, derivada de un exceso de líquido sin el aporte necesario de este electrolito.

La hiponatremia puede ser causa de diversos problemas de salud y de fallecimiento en último caso, debido a la inflamación que puede producir en el cerebro, y que puede derivar a su vez en la paralización de funciones vitales.

La forma más correcta de hidratarse es reponer los líquidos que pierde nuestro organismo y expulsarlos convenientemente. Cualquier retención de líquidos es perjudicial para el organismo, y más si se produce después de una ingesta elevada de fluidos.

Hiperhidratación
El mayor peligro de la hiperhidratación se produce cuando los riñones no excretan normalmente el agua. Del mismo modo que en la deshidratación, el órgano más propenso a la hiperhidratación es el cerebro. Cuando se produce lentamente, las células del cerebro tienen la posibilidad de adaptarse, de manera que se manifiestan pocos síntomas. Cuando se produce rápidamente, el paciente puede manifestar confusión mental, convulsiones y coma.

Por esta razón, se recomienda a los adultos sanos beber de 1,5 a 3 litros como máximo al día, para protegerse de la deshidratación y no poner en situación de peligro a su organismo.

Serie radiodocumental sobre la Virgen de la Caridad del Cobre

En esta serie que produje para Radio Nederland, me asomo a la Cuba religiosa que encontró el Papa Benedicto XVI cuando visitó la isla del 26 al 28 de marzo de 2012.

Las entrevistas en audio y video confirman que, catorce años después de la primera visita de un Santo Padre a la isla, la Iglesia Católica ha conquistado el corazón de muchos cubanos con las recientes demostraciones de fervor y amor a la Virgen de la Caridad del Cobre durante la peregrinación nacional por los 400 años de su aparición en la bahía de Nipe.



Ariguanabo: La radio donde me inicié


Ariguanabo, la emisora donde inicié mi cabalgata en el arte de hacer radio, en San Antonio de los Baños, La Habana, Cuba, cumplió este 8 de octubre 41 años.

El colectivo actual es digno heredero de quienes el 8 de octubre de 1971 iniciaron el camino del
éter sonoro de Radio Ariguanabo, cuya identificación en los 920 kilociclos de la Amplitud Modulada era la melodía 'Niña Carita de Ángel de Juan Almeida, interpretada como instrumental por la Orquesta del ICRT. Leer más...